Las 8 claves de la Gestión Económica Inteligente - ToGrowfy

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El reto del emprendedor es tener una idea y convertirla en una empresa. No solamente hay que crearla, sino hacer que sobreviva y crezca. En este proceso es fundamental acertar en la toma de decisiones, y para ello necesitamos apoyarnos en una Gestión Económica Inteligente que nos proporcione una información económica fiable, completa y a tiempo.

Después de una primera época de creación, donde asistimos maravillados a cómo de la nada aparece una realidad económica que ocupa nuestro tiempo (probablemente todo nuestro tiempo), vienen unos años de gestión diaria, en los cuales nuestro reto es entonces tomar decisiones acertadas, mantener el equilibrio de nuestro modelo de negocio, muchas veces con recursos escasos y miedo a equivocarnos.

No es fácil, pero la ilusión, la energía y los sueños conspiran para que se haga realidad.

El secreto del crecimiento está en tomar más decisiones acertadas que equivocadas. Y para acertar es imprescindible contar con una información completa, fiable y a tiempo. Y eso es lo que una Gestión Económica Inteligente nos facilita.

Las 8 buenas prácticas de una gestión económica inteligente:

 

1. Cierre contable mensual

Es una práctica sencilla y al alcance de todas las empresas. La verdad es que cuantas más empresas conocemos más confirmamos la importancia de “cerrar” la contabilidad todos los meses.

Enfrentarnos con la realidad objetiva cada mes nos mantiene en forma. Nos ayuda a conocer bien la evolución del negocio y a conservar el orden, toda la organización sabe que las cosas se controlan sistemáticamente, y que sean buenas o malas, no pasan inadvertidas.

No es un tema difícil, sólo requiere un cierto orden y reservar un tiempo para ver cómo ha ido todo el último mes. Es un hábito en las grandes empresas y muy necesario en las pequeñas, ya que su tamaño las vuelve más frágiles a cualquier evolución negativa.

 

2. Gestión presupuestaria

El presupuesto plasma en números lo que queremos conseguir en un año. Al realizar ese ejercicio y obtener un resultado para el próximo año podemos saber si nuestras expectativas son razonables. Comparar cada mes el presupuesto con la realidad es una forma muy sencilla de saber si estamos yendo cómo queremos o nos hemos desviado.

Pero el presupuesto es mucho más que eso, es una guía, un mapa para el día a día que ayuda a liderar, evitando conflictos y racionalizando el uso del tiempo.

 

3. Previsión de tesorería a corto, medio y largo plazo

Controlar la tesorería es la primera necesidad de una empresa. Por eso es importante mantener una previsión de cobros y pagos que nos permita detectar con tiempo si nos van a faltar recursos para atender nuestros compromisos.

Disponer de un sistema de control que evite tener que prestarle demasiada atención, porque todo va bien, es una prioridad para poder dedicarnos a nuestra actividad principal.

 

4. Financiación estratégica

Si tenemos una previsión de tesorería sabremos cuándo vamos a necesitar financiación, y eso es básico para mantener un sistema de financiación estratégico que mire más allá de un momento concreto o una renovación de líneas.

Valorar cuándo es mejor utilizar financiación bancaria, incorporar inversores o socios, o utilizar soluciones Fintech es clave para equilibrar los recursos de nuestro proyecto.

Para avanzar en nuestros proyectos, es importante asegurar que nuestro balance refleja y transmite una imagen de empresa financiable. Eso nos va a facilitar incrementar un pool bancario cuando sea necesario o simplemente mantener sin sobresaltos las líneas de las que ya disponemos. Esta función, típica de dirección financiera, es imprescindible cubrirla, ya sea directamente por gerencia, personal interno o externo.

 

5. Análisis de costes y márgenes. Rentabilidad

Si disponer de dinero es clave, asegurar que nuestro modelo de negocio genere el suficiente margen, es decir, que cada vez que vendemos ganamos dinero, es esencial. En caso contrario, seguro que a la larga acabaremos teniendo problemas de tesorería.

Para eso es imprescindible conocer el beneficio que genera nuestra actividad en detalle, por cliente, producto, servicio, punto de venta, país. Nos ayudará a tomar decisiones sobre los gastos en marketing, indicándonos dónde interesa dedicar recursos porque sabemos que el retorno es mayor. A veces, simplemente eliminando los productos que tienen un margen negativo incrementamos de forma importante el resultado de la cuenta de explotación.

Para los proyectos emprendedores es crucial conocer bien el punto muerto (dónde los gastos están cubiertos por los ingresos generados) y las etapas para llegar a él. Solamente de este modo lograremos que la empresa sobreviva.

Para las empresas en crecimiento monitorizar las nuevas líneas de negocio es un requisito imprescindible para controlar los riesgos.

 

 

6. Plan de viabilidad por proyecto

Cada vez que tenemos una idea, que pensamos exportar a un nuevo país, abrir un nuevo punto de venta, cambiar de ubicación o cualquier otro cambio que requiera inversión, es muy importante hacer un pequeño plan de viabilidad para evitar que la nueva idea arrastre la actividad principal a problemas que quizá no teníamos.

Por eso es esencial analizar el proyecto, buscar la forma más rentable de desarrollarlo y la financiación necesaria antes de empezar.

 

7. Plan estratégico

¿Dónde vamos? ¿A dónde queremos llevar nuestra empresa? Saber nuestro destino para los próximos años es un primer requisito para poder llegar.

Formalizar el marco estratégico de nuestro negocio es una buena práctica que nos permite mantenernos en el camino cuando las cosas se complican, y también nos ayuda a tomar decisiones porque tenemos claro hacia dónde nos dirigimos.

Hacer un plan estratégico para una pequeña o mediana empresa tiene mucho sentido y no requiere grandes inversiones, sólo un poco de orden, trabajo en equipo y una cierta metodología.

 

8. Procedimientos

Al principio de crear un negocio es normal que en algunos momentos reine el caos, solo el objetivo nos mueve. Sin embargo, cuando se crece, el caos se puede convertir en nuestro peor enemigo, llegando incluso a paralizar el crecimiento de la empresa. Necesitamos hacer las cosas bien.

La forma cómo organizamos la empresa y especialmente su gestión económica tiene un impacto directo en la cuenta de resultados. Por eso es tan esencial diseñar procesos claros, efectivos, eficientes y seguros. Formalizarlos en procedimientos, soportarlos con tecnología y formación asegurará el camino del éxito.

 

Las decisiones que hay que tomar en las empresas son infinitas. La intuición y las emociones nos impulsan muchas veces en una determinada dirección, pero siempre conviene contrastar con los datos objetivos que solo “las frías cifras” nos muestran.

Después, cada empresari@ tomará su decisión, que con toda probabilidad tendrá más posibilidades de acertar y de acercarle a su objetivo.

Argelia García, CEO de ToGrowfy

Dirección Financiera Externa para una gestión económica inteligente

 

PD: Si te has quedado con ganas de profundizar más en la gestión económica inteligente te animo a leer el libro “Tres preguntas para una gestión económica inteligente”. Espero que lo disfrutes y te sirva de guía para la toma de decisiones de tu empresa.