Las restricciones de movilidad derivadas de la Covid-19 evidenciaron la necesidad de acelerar la digitalización del área jurídica. Y es que durante los meses de confinamiento más estricto la firma de contratos y escrituras fue una auténtica “misión imposible”.

Para evitar situaciones de este tipo, en ToGrowfy hemos incorporado la firma digital como una herramienta para facilitar la vida de los CEO’s de las empresas. Que las restricciones de movilidad, y el no poder vernos de forma física, no frenen en ningún momento la firma de documentos importantes.

 

¿Qué tipos de firma electrónica existen?

A día de hoy, tenemos:

  1. La firma simple. En este caso no se identifica la identidad del firmante y se utiliza en casos como la aceptación de condiciones generales de uso.
  2. La avanzada, que genera un código de verificación y autentificación del firmante que posibilita firmar documentos dibujando tu firma de manera manuscrita en un soporte electrónico.

Gracias a un procedimiento de captura biométrica (a partir del trazo, velocidad, presión…), la firma avanzada asegura que el contenido del documento no ha sido modificado. Y que, por supuesto, nadie ha usurpado la identidad de la persona que debe firmar.

 

¿Qué debo tener en cuenta si utilizo la firma digital?

La tecnología tiene sentido cuando facilita la vida las personas. Por eso hemos incorporado la firma digital en nuestro día a día.

Sin embargo, para no tener problemas jurídicos futuros, es importante cuidar y asegurarse de que la firma electrónica que utilicemos cumpla con los requisitos legales pertinentes. Para ToGrowfy es un aspecto clave que nunca perdemos de vista, dado que la seguridad jurídica de nuestros clientes es y será siempre nuestra prioridad.

En España diferentes Registros Mercantiles están permitiendo la inscripción de escrituras, cuya firma ha sido legitimada por el Notario con una certificación firmada electrónicamente. En este sentido, y aunque todavía no se ha establecido un criterio unitario y los organismos públicos continúan disponiendo de cierta discrecionalidad en cuanto a su aceptación, a día de hoy es la firma que ofrece mayor seguridad jurídica. ¡Veremos cómo evoluciona!

Sea como sea, la digitalización del área jurídica ha venido para quedarse. ¡Por fin!

 

Tamara López, Legal Partner de ToGrowfy